¿Problemas económicos? Empieza por pagar en efectivo todas tu compras.

 

Prueba de pagar en efectivo. Muy probablemente lo notará tu economía. Realiza todas tus compras diarias y gastos extraordinarios en billetes y monedas y olvídate de tus tarjetas de crédito y incluso de débito.

Los últimos estudios realizados demuestran que el pagar en efectivo en lugar de tarjeta reduce el gasto en compras entre un 10-15%. Estos datos vienen corroborados por mi experiencia con mis clientes. Hay un efecto psicológico demostrado que nos hace ser mucho más precavidos si cada vez que tenemos que pagar debemos sacar un billete de nuestra cartera o monedero.  !Pruébalo y verás!. Podrás comprobar  que es un proceso progresivo; quizás el primer mes tu mejora será poca  pero paulatinamente el gasto, inconsciente, irá disminuyendo.

A bastantes familias el sólo hecho de prescindir de las tarjetas de crédito ha permitido mejorar su economía y empezar a ser un poco más libres. El dinero que no gastas de esta forma debe ir directamente a crear tu pequeño colchón de tranquilidad y después mediante un plan personalizado proceder a disminuir la deuda. Recuerda que con deuda no somos libres, somos esclavos de nuestros acreedores. A la gran industria financiera les interesa que tengamos deuda, no le hagas el juego.

Ferran F. Danés.

 

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Segunda Regla de las Inversiones; No pierdas dinero.

Hay una frase  que me  parece muy acertada del gran inversor norteamericano Warren Buffet que creo que se adapta muy bien a lo que me gustaría transmitiros y que dice así:

“Hay dos reglas básicas a la hora de invertir; la primera es que no pierdas nunca tu dinero y la segunda regla es que no te olvides nunca de la primera regla”

Warren Buffett, chairman of Berkshire Hathaway Inc., left, speaks to David Rubenstein, co-founder and managing director of the Carlyle Group, during the Economic Club of Washington dinner event in Washington, D.C., U.S., on Tuesday, June 5, 2012. Buffett said he doesn't expect another U.S. recession unless Europe's crisis spreads. Photographer: Andrew Harrer/Bloomberg via Getty Images

Aunque parezca una frase muy obvia y fácil de entender os diría que a mucha gente y, también a mi mismo,  me ha costado mucho tiempo y dinero antes no he entendido realmente bien la frase. La educación que hemos tenido muchos de nosotros va en contra de estos principios ya que nos han enseñado desde pequeños, y probablemente influenciados por la gran industria financiera,  que invertir siempre tiene un riesgo y que, por tanto, conlleva automáticamente que podemos “perder nuestro dinero”.

Realmente, los buenos inversores son aquellos que realmente realizan aquellas inversiones en las cuales están prácticamente seguros de que no van a perder dinero con ello. ¿Cómo lo hacen? ¿Cómo lo saben? El único secreto es que ellos previamente han analizado tanto el negocio, la inversión que van a realizar, que su riesgo, o bien es prácticamente nulo, o son capaces de limitar mucho sus pérdidas. Estas pérdidas máximas que están dispuestos a sufrir las tienen perfectamente  definidas previamente y conocen exactamente lo que van a hacer  para cortarlas. Tienen siempre su plan B de salida.

Entonces para cualquier inversión que quieras hacer en productos bancarios, inmobiliario o en cualquier negocio analiza previamente lo que puedes perder. Si sabes cómo no perder o a limitar mucho tus posibles pérdidas vas por buen camino. En caso contrario olvídate de esta inversión, seguramente no es para ti o sencillamente no estás preparado.

Para acabar  y a modo de ejemplo decirte que con una buena formación es posible comprar acciones de empresas en la bolsa controlando el riesgo que corremos para cada una de las operaciones y también controlar perfectamente el riego global de nuestra cartera de valores. El problema que quizás encontrarás  es que no te será fácil realizarlo en tu banco tradicional (o esto te podrá costar mucho dinero en comisiones).

Protege SIEMPRE tu dinero que tanto te ha costado apartar y aprende a decir No las veces que haga falta a aquellas propuestas o productos hasta que no sepas cómo hacerlo.

Pide ayuda, fórmate y aprende, es la mejor manera de proteger tu dinero.

Hasta otra.

Ferran F Danés.

No cometas errores de principiante a la hora de invertir tu dinero. Primera entrega.

             stock-vector-people-crowd-on-the-graph-businessman-of-success-204659764 El dinero destinado a la inversión no tiene nada que ver con el destinado al ahorro. Ambos “dineros” deberían estar debidamente separados y bien diferenciados ( o bien en cuentas bancarias separadas, o porqué no, incluso en sobrecitos de papel distintos).

El hecho de no tenerlos separados en sí es el error número 0 ya que su finalidad y funcionamiento es muy distinto,  por lo que te recomiendo que empieces a separar uno de otro a partir de ya mismo.

Hablaremos largo y tendido del dinero destinado al ahorro, cómo “producirlo”, mantenerlo e utilizarlo, pero por la experiencia con mis clientes, muchos destinan sus primeros dineros sobrantes a invertir ( o más bien diría a apostar)  y es ahí donde se cometen los mayores errores y, consecuentemente, se esfuman rápidamente esos dineros que tanto nos ha costado reunir. Es por esto que me ha parecido correcto cronológicamente empezar cuanto antes a escribir acerca cómo podemos evitar “desplumarnos” rápidamente.

El Primer error que solemos cometer es pensar que las buenas inversiones están esperándonos dentro de nuestra oficina bancaria. Esto en general no es correcto y a modo de ejemplo,  ahí están algunos datos de la rentabilidad media de los fondos de inversión y de los planes de pensiones (productos de inversión más habitual ofrecidas por la banca comercial). La consecución de rentabilidades que superen la inflación son escasísimas y diría que incluso la excepción. Aquí tienes algunos links.

http://www.expansion.com/ahorro/2015/05/03/55420f8c22601ddb5d8b457f.html

http://www.elconfidencial.com/mercados/fondos-de-inversion/2015-03-11/ni-lo-imagina-cuantos-fondos-han-sido-mas-rentables-que-los-bonos-espanoles-en-15-anos_725535/

http://www.iese.edu/research/pdfs/DI-0848.pdf

Podrás encontrar muchos datos e informes que corroboran esa opinión en la mayor parte de los países. Utiliza algún buscador en internet y curiosea un rato con datos de tu zona o país; verás la realidad.

Evidentemente, por suerte, existen honrosas y meritorias excepciones. El problema, por eso,  será que no vendrán fácilmente a ofrecérnoslo a nosotros y sólo podrán “disfrutarlos” algunos de los inversores más avanzados.

Estate atento y te recomiendo que no caigas a los brazos de la gran industria financiera que está esperando, nuestro dinero fresquito, ofreciendo productos continuamente. Ellos casi siempre Sí que ganan, nosotros es mucho más complicado.

Para invertir primero deberemos aprender, aprender y después aprender. No te asustes, no es difícil pero requiere algo más que escuchar cantos de sirena (de bancos, amigos “expertos”, periódicos de economía,  etc). De esto hablaremos en este blog dentro de la temática de inversiones en nuevos posts.

Ferran F. Danés.

Coach Financiero.

Procura endeudarte sólo para comprar activos.

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La deuda en general no suele ser una buena opción  para aquellos particulares que quieren tener una situación económica saneada y tranquila.

La deuda para realizar gastos corrientes; cómo pueden ser créditos al consumo, tarjetas de crédito, vacaciones, coches, etc,  no es  recomendable y hay que intentar evitarla. Una buena gestión de las finanzas personales empieza cuando sólo se compran con deuda aquellas cosas las cuales nos producen un ingresos monetarios posteriores;  en caso contrario lo mejor sería no endeudarse.

Me explico un poco mejor; si tienes que comprarte un vehículo que utilizarás para sacarle un rendimiento posterior (por ejemplo porque eres comercial o porque realizas un trabajo con él o porque lo necesitas para generar ingresos) en este caso sí que puedes decantarte por la deuda ya que la estás utilizando para crear posteriormente “activos”. Si sólo utilizas el vehículo para temas particulares te aconsejo no incurrir en deuda y comprarte el vehículo que quieras sólo cuando tengas el dinero ahorrado para ello. Si no llegas con tus ahorros a comprarte el vehículo que deseas, te diría que deberías reflexionar en el sentido que quizás no es el vehículo que puedes permitirte en este momento o deberías esperar a tener el dinero ahorrado. Estarías endeudándote para comprar pasivos y a esto se le denomina Deuda Mala altamente contraproducente.

A modo de resumen:

  • Deuda Mala. La utilizada para comprar pasivos. Pasivos son aquellas cosas que te sacan dinero del bolsillo (te producen gastos periódicos). ¡A evitar!
  • Deuda buena. La utilizada para comprar Activos. Activo es aquello que una vez es tuyo te ingresa dinero periódicamente en tu bolsillo (inmuebles para alquiler, negocios, patentes, exclusivas, etc) .

Evidentemente pueden haber muchos matices y casos , pero siguiendo esta regla básica seguro que te evitarías muchos problemas.

Ferran F. Danés.

Coach Financiero.

¿Has hecho alguna vez balance de tu situación patrimonial?

images3 Hacer balance de tu situación patrimonial es un ejercicio muy recomendable para poder valorar las habilidades que has tenido a la hora de gestionar tu dinero, a lo largo de los años, y tomar consciencia de si necesitas mejorar.

El IAR (Indice de Acumulación de riqueza) es un indicador que nos permite valorarlo de forma objetiva.

Se define el IAR como el cociente (división ) entre las siguientes cantidades:

  • Ingresos netos anuales x Edad   dividido por
  • 10

Es decir IAR= (Ingresos netos anuales x Edad )  / 10.

Por ejemplo: Si tenemos unos ingresos netos anuales de 30.000 euros y tenemos 42 años, el IAR será de (30.000 x 42) /10 = 126.000 euros.

Tenemos pues, para este caso un IAR de 126.000 euros.

Para ver si nuestra “gestión” a lo largo de los años ha sido buena, mala o regular tenemos que compararlo con el patrimonio neto de que disponemos.

Se define patrimonio neto a todos los activos  que disponemos (propiedades, ahorros, inversiones, etc) menos el valor de lo que debemos (deudas por créditos, hipotecas, prestamos varios, etc) .

Una vez tengamos este valor del patrimonio neto lo tenemos que comparar con nuestro IAR de la siguiente forma:

Tenemos que dividir el Patrimonio neto con el  IAR. Dependiendo del resultado tenemos que:

  • Si es inferior a 1 nuestra acumulación de riqueza es bastante mejorable.
  • Si va entre 1 y 2 nuestra acumulación de riqueza va de normal (valor cercano a 1) a bueno ( cercano a 2).
  • Si es superior a 2 diríamos que hemos sido muy buenos gestionando nuestro dinero. Enhorabuena!!!!.

Os invito a todos vosotros hacer este ejercicio (si sois familias deberíais contabilizar tanto los ingresos totales conjuntos como el patrimonio neto también conjunto).

Cualquier duda estoy a vuestra disposición para resolverla. Valores entre 0,5 y  1,5 sería aconsejable dejarse entrenar y acompañar por un coach financiero.

Saludos

Ferran F. Danés.

Utiliza a los bancos con inteligencia.

¿Utilizas a los bancos o son ellos los que te utilizan a ti?

No sé si te has planteado alguna vez esta pregunta. Yo reconozco que durante muchos años no, pero hace ya algunos que un  Coach financiero, con  el que trabajé, me hizo hacer una reflexiones muy interesantes de las cuales saqué mis propias conclusiones.

Los bancos y las entidades financieras, en el mundo en el que vivimos, son necesarios para el funcionamiento de la economía. A los particulares y pequeñas empresas  nos ayudan, por una parte, a gestionar nuestro dinero del día a día; cómo, por ejemplo, pagar  cómodamente recibos de la compañías de agua, luz, teléfono etc, y nos lo guardan y custodian a cambio de unos muy pequeños intereses. Nos facilitan crédito y hipotecas para pagar bienes, casas, televisores, etc,  y nos pueden prestar dinero para irnos de vacaciones y pagarlas después. Tienen también todas una serie de productos de inversión (fondos de inversión, planes de pensiones, brokers para acceder a la bolsa, etc etc)  que facilitan el acceso de nuestro dinero a inversiones en lugares y sitios que nos sería, a nivel particular, más difícil de acceder (digo más difícil pero no imposible ni mucho menos) . Para los más avanzados en finanzas disponen además de una larga lista de servicios y productos muy complejos.

Todo esto en principio es muy positivo pero debemos estar a alerta ya que muchas veces, lamentablemente, sus intereses no coinciden exactamente con los nuestros.

Evidentemente, cómo todas las empresas, su objetivo es vender; ellos venden dinero, otras empresas  venden otros productos y/o servicios. Sus empleados y directivos están entrenados en intentar ganar el máximo dinero posible pero es por esto que muchas veces sus intereses pueden no coincidir con los nuestros. Nuestro director del banco (o subdirector o empleado/a…) no es nuestro amigo; el defiende sus intereses y sus objetivos. En general deberíamos suponer éstos son lícitos y correctos pero  en los últimos años se ha demostrado que no siempre es así.

A mis clientes  más jóvenes e inexpertos, recomiendo que  sólo utilicen los bancos para aquello que nos dan servicio e huir de ellos para aquellos productos los cuales ellos hacen negocio con nosotros; créditos personales, tarjetas a crédito, e incluso hipotecas . Tampoco les recomiendo aquellos productos de inversión que, ganen o pierdan, los bancos siempre ganan su comisión (fondos de inversión, planes de pensiones, etc). Los motivos los iréis viendo en el blog pero os quiero avanzar dos conceptos básicos: huye de deudas ( si no es sólo para comprar activos) y aprende a seleccionar tus inversiones tu sólo; te evitarás muchos disgustos ( y gastos).

Saludos  a todos.

Ferran F. Danés.

 

Primer concepto básico. Págate primero a ti mismo.

Sí, sí, puede parecer raro pero es el primer concepto básico para empezar a ser libre; Págate primero a ti mismo. El concepto es fácil;  Págate antes a ti  que al banco por tu hipoteca o el crédito, a la compañía eléctrica, telefónica o del gas, a la tienda de ropa, al supermercado, al horno de pan, etc, etc etc.

Es un concepto de sentido común pero resulta que no es muy común. La mayoría de gente que trato en mis sesiones,  a primeros de mes empieza a pagar (o le quitan automáticamente de su cuenta bancaria) por todos los conceptos que te he expuesto y, posteriormente, con lo que le queda tiene que pasar todo el mes y si sobra algo éste es el dinero que ahorra.

El ahorro  (por pequeño que sea) es el primer escalón y diría que el más importante para empezar a ser libre financieramente hablando. Empieza el mes avanzándote  a los bancos, a las compañías, etc dando una orden automática de traspaso de dinero de tu cuenta corriente a una cuenta de ahorro. Por mucho o por poco que ganes fíjate una cantidad cada mes, apártala y no cuentas más con ella. Puedes empezar de forma progresiva si quieres pero márcate este objetivo: “Apartaré un mínimo del 10% de mis ingresos para pagarme a mi mismo”.

Cualquier edificio, catedral, puentes, construcción en general empieza por los cimientos. Este ahorro  que vas a ir acumulando del 10% es nuestro cimiento y, por tanto,  la base y palanca dónde empezaremos a construir nuestro edificio.

Muchas personas me exponen que tienen o van a tener  muchas dificultades para poder conseguir este mínimo ahorro del 10%. Mi respuesta es casi siempre la misma; “casi seguro que habrá más de una decena  de cosas que se pueden hacer para conseguirlo, en caso contrario debes empezar a asumir que no puedes mantener por más tiempo el modo de vida que llevas”. De ninguna forma quiero desanimarte ya que es muy probable que puedas realizarlo sin hacer esfuerzos muy superiores a los que estas realizando. Hay centenares de blogs o webs que te pueden ayudar a optimizar tus gastos;  aquí te iré informando de las ideas básicas que deberás tener en cuenta.