¡Alejate de utilizar las tarjetas de crédito!

 

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Las tarjetas de crédito utilizadas para solicitar un préstamo o para aplazar el pago son armas de destrucción masiva. Debemos alejarnos de ellas lo más posible, especialmente si eres un usuario habitual del crédito.

Las tarjetas de crédito nos inducen a gastar lo que no nos podemos permitir y han sido, y están, siendo la mayor causa de la ruina de muchas personas y familias.

Detrás de la facilidad de la disposición está una trampa la cual nos será muy difícil salir. Tienen unos intereses  de mínimo del 15% y la mayoría de ellas están por encima del 20%. Esto implica que por una disposición de 1000 euros, al cabo del año deberemos devolver al menos 1200 euros.

Entrar en este espiral de crédito es absolutamente peligroso. Los impagos de las cuotas se pueden volver a refinanciar y entonces los intereses son incluso superiores. !Nos tienen atrapados financieramente!!!! Perdemos libertad.

Después de ver a centenares de personas con problemas económicos, mi encuesta particular me dice que más de dos terceras partes  ( más del 66%)  de los casos vienen asociados al uso de las tarjetas de crédito a crédito.

Recomiendo que si estás endeudado por estas deudas, reduzcas tus gastos inmediatamente para pagar progresivamente las deudas de las tarjetas. Suelen ser las de mayor tipo de interés.

¡Empieza ya! No lo dudes. Si no te ves capaz, un coach financiero te puede ayudar a planificar y hacer más eficiente y motivador la eliminación de deudas en cascada.

Finalmente, si quieres no utilizar dinero en efectivo, hazlo con tarjetas de débito. Estas te cargan la compra/gasto al momento y si no dispones de saldo entonces no podrás pagar. Es la mejor manera de controlar tus gastos y sólo gastar lo que te puedes permitir. Es el primer paso para empezar a ser libre financieramente.

Me gustaría que mandases mensaje con la foto de tu tarjeta de crédito cortada con tijeras. Haremos un gran montaje fotográfico con todas las tarjetas cortadas.

Atentamente.

Ferran F. Danés.

Coaching & Mentoring financiero.

 

 

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Es muy recomendable separar el dinero del ahorro del destinado a las inversiones.

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El dinero destinado al ahorro no es el mismo que el dinero destinado a las inversiones. Deberían ser zonas completamente estancas.

Es conveniente que cuando puedas empezar a ahorrar, este dinero lo vayas acumulando o bien en casa o en un banco. Es recomendable no tocar este dinero ni hacer nada con el salvo urgencia, muy urgencia, de un pago imprevisto. El objetivo sería  acumular un colchón hasta que puedas conseguir unos ahorros que te permitan vivir unos meses de este dinero por si te aparece algún problema y/o no puedes ingresar durante un tiempo. Recomendaría que fuese un mínimo de 6 meses pero el objetivo ideal sería de dos años.

Durante el tiempo de ahorro lo mejor sería no  hacer nada con este dinero y ver cómo se acumula poco a poco. Cómo mucho recomendaría ponerlo en un depósito a plazo fijo de un banco solvente. Nada de acciones, fondos de inversión, planes de pensiones, etc etc etc.

Este dinero debería estar quieto siempre. Apartado del resto. Es sólo para urgencias y/o cuando tengamos algún problema que no podamos ingresar.

Una vez tengamos, después de años de esfuerzo de ahorro, sí nos podemos empezar a plantear a empezar a acumular dinero para inversiones. Este dinero tendrá otro tratamiento y debería ya funcionar a parte de nuestra economía. No deberíamos destinar dinero de nuestra vida habitual a las inversiones.

La mezcla de “dineros” es un importante problema de muchas personas que he trabajado con ellas y es altamente contraproducente.

Espero  que no realices este error. Tu vida va a ser bastante más tranquila.

 

Ferran F Danés.

Financial Coaching &Mentoring.

 

 

 

 

 

 

 

 

La mejor manera de ahorrar dinero es gastar lo que queda después de ahorrar.

 

Gasta durante el mes lo que queda después ahorrar. Intentar hacer al revés, ahorrar de lo que queda después de gastar es muy, muy difícil. Así lo indica mi experiencia con decenas de clientes con los que he trabajado.

Aunque tu salario o ingresos sean muy bajos y creas que no puedes ahorrar nada te invito a empezar por pequeños que sean tus ingresos. Pueden ser incluso 10,20 o 30 euros (o $). Empieza a principios de mes a separar en una cuenta del banco distinta  o en un sobre en casa la cantidad con la cual has decidido empezar. Después no cuentes para nada con este dinero para pasar el mes.

Sé realista y empieza por cantidades que, aunque parezcan pequeñas, te enseñarán a ahorrar. Estoy seguro que tu motivación a ahorrar empezará a aumentar y te sentirás mejor. Este debe ser el principio de tu nueva manera de gestionar tu economía personal.

No pretendas pasar de ahorrar nada a ser un gran ahorrador. Los cambios deben realizarse siempre poco a poco incorporando nuevas mejoras y hábitos de forma progresiva pero lenta.

Cuando ya tengas este hábito y hayas podido reunir unos ahorros, aunque éstos sean pequeños, ya podrás empezar a ver cómo podemos incrementar tanto nuestras cantidades ahorradas como  nuestros ingresos para poder aumentar nuestra capacidad de ahorro. Recuerda que nuestro ahorro va asociado a nuestra capacidad de ser más o menos libres.

Saludos cordiales

Ferran F Danés.

Coach Financiero. Economía de las personas.

 

Necesitamos saber donde va nuestro dinero. 11 sencillos pasos para hacer un presupuesto familiar

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¿Tienes a veces la sensación de que no sabes adónde ha ido a parar tu dinero? ¿Te ha llegado un recibo o cuota que no recordabas y tenías un descubierto en la cuenta? ¿Revisas el extracto de la tarjeta y no sabes identificar a qué corresponden varios de los cargos? ¿Tienes en tu núcleo familiar personas que dependen de tus ingresos? ¿No consigues ahorrar ni un euro al mes?

Si has contestado afirmativamente a una o varias de estas respuestas, quizás sea hora de plantearse establecer y mantener un mejor  y más completo control  del dinero que entra y sale de vuestra economía.  Sé por experiencia que la palabra control a algunas personas le puede sonar a incomodidad o incluso peor, pero me gustaría recomendarte que al menos hicieras el esfuerzo de hacerlo un mes. Anota durante un mes todos y cada uno de los gastos que has realizado y clasifícalos por familias de gastos. Creo que es el primer paso y el más significativo para tener conciencia del dinero y de tu situación.

Por mi experiencia ayudando a muchas personas a mejorar su economía familiar me gustaría darte  los principales consejos que he visto que, generalmente, mejor funcionan. Cada persona es  un mundo. Algunas necesitan de un impulso inicial  para cambiar algo, otros necesitan ayuda para mantener, en el tiempo, determinados hábitos, otras personas incluso necesitan que alguien les frene en sus impulsos de mejora para que estos sean sostenibles, etc etc, etc. Esta es nuestra mayor aportación durante el proceso de acompañamiento, adaptarnos a cada caso particular. La teoría es lo más fácil de aprender y la expongo a continuación para que puedas empezar a reflexionar y ponerlo en marcha.

    1. Convéncete… Al principio te costará un poco de trabajo, pero luego verás la utilidad del presupuesto doméstico como herramienta para controlar los gastos de tu hogar. El objetivo es conocer en todo momento nuestra situación financiera, evitar sustos y, sobre todo, mejorar la gestión de nuestras finanzas, planificar y conseguir ahorrar para las metas que consideramos realmente importantes, protegiendo siempre la economía de los nuestros.
    2. …y convéncelos! Lo ideal sería implicar a la familia en la confección del presupuesto, para que se sienta partícipe y pueda contribuir con sus ideas a mejorarlo. Así, también será más fácil que nos apoyen en las decisiones y en los ajustes que juzguemos necesarios en nuestra economía doméstica.
    3. Elegid la herramienta. Hay muchas aplicaciones y programas informáticos para elaborar un presupuesto familiar, algunos de mucha ayuda. Una hoja de cálculo como Excel también es perfecta para hacer el presupuesto. Pero si lo vuestro no es la tecnología, no te preocupes; en realidad, todo lo que necesitáis es papel, bolígrafo y calculadora. Lo importante es que os sintáis cómodos con la herramienta que elijáis y que no os resulte excesivamente complicada.
    4. Identificad los ingresos. Cualquier plantilla de presupuesto consta básicamente de dos columnas, una de ingresos y otra de gastos. En primer lugar, anotad todas las entradas de dinero al hogar: nóminas, prestaciones por desempleo, pensiones de jubilación, rendimientos de acciones u otras inversiones, pagas extra, trabajos freelance, etc. Es bueno trabajar con una previsión a varios meses, así que colocad la cantidad aproximada que estimáis ingresar cada mes.
    5. Y lo más difícil, detallad vuestros gastos. Habitualmente somos mucho más conscientes del dinero que ganamos que del que gastamos. Un estudio de ESADE (Economía de las familias en España: querer, pero no poder ni saber. 2013) apuntaba que casi 9 de cada 10 hogares españoles no sabían exactamente en qué gastaban el dinero cada mes, y 6 de cada 10 ni siquiera sabían qué cantidad gastaban. Así que, si entráis en esos porcentajes, haced todo lo posible por salir de ellos. Deberéis distinguir tres capítulos diferentes de gasto e intentar clasificarlos por orden de importancia, incluyendo primero los que son básicos o a los que estamos vinculados con un contrato (hipoteca, alquiler, recibos de luz, agua, teléfono, colegios, guarderías, seguros de hogar, coche, impuestos), después los necesarios, pero que podemos ajustar (como alimentación y transporte) y por último aquellos de los que podríamos llegar a prescindir si fuera necesario (ocio, viajes, etc.).
    6. ¡No olvides anotarlo todo! Para que el presupuesto sea útil es importante intentar ser lo más preciso y sincero posible con los gastos. Utiliza los extractos de la tarjeta de crédito para identificar y anotar cada gasto. Será más difícil computar aquello que hemos pagado en efectivo. Un ejercicio útil es, al menos durante un mes, ir anotando absolutamente todos los gastos en una libreta, incluido hasta el último café. Así tendremos una radiografía más fiel de adónde va a parar nuestro dinero.
    7. Trata de prever. Hay gastos periódicos que sabemos llegarán, como el recibo del IBI, la cuota o renovación de los seguros que tengamos contratados, el impuesto de la renta, las vacaciones de verano o las compras de Navidad. Será bueno incluirlos en el mes correspondiente en nuestro presupuesto, aunque sea una estimación, para poder planificarnos y que no nos pillen sin saldo en la cuenta.
    8. Tomad conciencia. Sacad conclusiones. El presupuesto familiar nos ayudará a ver con claridad si nuestros ingresos son suficientes para cubrir nuestro nivel de gastos o si necesitamos realizar ajustes. Seguro que nos llevamos más de una sorpresa al comprobar cuánto gastamos al final del año en un capítulo que a priori nos parecía insignificante, como boletos de lotería o desayunar fuera de casa. Imagina el dinero que podríais ahorrar suprimiendo o reduciendo esos gastos.
    9. Y poneos manos a la obra. Hacedlo progresivamente  Tomad las decisiones necesarias para conseguir cancelar las deudas con intereses más altos (poned especial atención a las tarjetas de crédito) y para recortar en aquellos gastos no imprescindibles. Ahorrar debe ser un objetivo irrenunciable para vosotros, porque el ahorro es sinónimo de tranquilidad y seguridad financiera, y el primer paso para poder invertir y hacer que vuestro dinero crezca.
    10. El ahorro como gasto fijo. Los coach financieros aconsejamos incluir como gasto fijo obligatorio el ahorro o salario que os pagáis a vosotros mismos, que idealmente debe ser como mínimo del 10% de vuestros ingresos, y que deberíais ingresar en una cuenta separada de la que usáis para el día a día del hogar.
    11. El presupuesto, una dedicación mensual. Es importante que todos los meses reviséis vuestro presupuesto, con el fin de que esta guía plasme de la forma más ajustada posible vuestras circunstancias reales y que podáis ver si os estáis desviando o no de vuestros objetivos.

Si ya dominas estos consejos básicos, te invito a reflexionar, a medio y largo plazo, en el futuro económico que deseas para tu familia. Así podrás planificar un presupuesto que garantice que están cubiertas sus necesidades y expectativas a largo plazo y en cada etapa del ciclo de vida familiar.

Una atención personalizada a todos estos aspectos   te puede ayudar a poner en marcha este proceso de toma de conciencia de donde va tu dinero además de acompañarte en el proceso de mejora continua de tu economía.

Un fuerte abrazo.

Cómo ahorrar dinero en 10 pasos

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¿Cuántas veces has imaginado cómo será tu vida dentro de unos años y cuántos de tus proyectos de futuro habrás sido capaz de cumplir? Todos esperamos poder alcanzar nuestras metas y muchas de ellas pasan por lograr un primer objetivo: ahorrar. Sigue estos diez pasos para establecer un plan de ahorro que garantice tu seguridad económica, te permita afrontar los gastos imprevistos y… ¡conseguir el dinero necesario para poder hacer realidad tus proyectos!

  • Paso 1: No olvides pagarte a ti mismo. El ahorro debe ser tu prioridad ya que te aporta estabilidad y garantiza tu futuro económico. Lo primero que debes hacer cuando cobres es descontar la cantidad que quieres dedicar al ahorro y luego afrontar el resto de gastos. Si inviertes este orden corres el riesgo de gastarte el dinero y al llegar a fin de mes no disponer de ninguna cuantía para ahorrar. Es muy distinto gastar de lo que sobra después de apartar un dinero que ahorrar  de lo que queda después de gastar.
  • Paso 2: Gasta menos de lo que ganas. Quizá creas que con tu sueldo es imposible ahorrar pero la clave no está en el dinero que ingresas. Probablemente no puedes controlar cuánto dinero entra en tu cuenta pero sí cuánto sale: lo primero que hay que hacer es elaborar un presupuesto detallado para lograr el objetivo de ahorro que te propones, reduce gastos posibles, cíñete a ese presupuesto marcado y procura evitar deudas innecesarias.
  • Paso 3: ¿Cuál es tu objetivo de ahorro? Si no sabes dónde vas, es muy probable que termines perdiéndote por el camino. Con el ahorro pasa lo mismo, piensa qué es lo que te gustaría hacer con ese dinero y céntrate en ese objetivo hasta que lo consigas. Ahorrar es más fácil cuando hay una meta que nos ilusiona.
  • Paso 4: Es más importante la constancia que tu capacidad de ahorro. ¿Llegar a fin de mes es una odisea, las facturas se acumulan y no puedes dedicar al ahorro tanto dinero como te gustaría? No hay problema, ser constante y convertirlo en un hábito es tan importante o más que la cantidad que ahorremos cada mes. Te sugiero empezar a destinar al ahorro un 10% de los ingresos, pero tú conoces mejor que nadie los gastos a los que debes hacer frente y los factores que influyen en tu capacidad de ahorro. Establece un porcentaje de ahorro con el que te sientas cómodo y… ¡ con él!
  • Paso 5: Analiza tus gastos y trata de recortar los innecesarios. Identifica ‘tus enemigos’ a la hora de ahorrar, aquéllos de los que puedes prescindir. Puedes empezar asesorándote con un experto o Coach financiero , sobre la mejor forma de reducir tu nivel de endeudamiento. Otro aspecto que debes de tener en cuenta son las cuotas fijas que pagas cada mes. Quizá estés pagando la cuota de un gimnasio al que hace meses has dejado de ir o tienes que pagar gastos de mantenimiento por servicios o tarjetas que nunca utilizas.
  • Paso 6: Presupuesto familiar. En general, los presupuestos tienen mala reputación porque los asociamos a límites. Sin embargo, nada nos da mayor libertad que saber exactamente con cuánto dinero contaremos una vez que afrontamos todos los gastos fijos. El presupuesto debe incluir también la cantidad que debes dedicar al ahorro y el destino que le vamos a dar a dichos ahorros. En este sentido ten muy en cuenta las soluciones que ofrecen seguridad económica a ti y a tu familia ante cualquier incidente sobrevenido, como son los seguros de vida, accidentes u hogar. Complementa tu presupuesto con un fondo de emergencia que te permita hacer frente a gastos imprevistos como una costosa avería del automóvil o una disminución imprevista de tus ingresos.
  • Paso 7: No compres de manera compulsiva. Antes de hacer un gasto o una inversión importante retrasa tu decisión de compra, reflexiona sobre ello y si al cabo de 30 días sigues necesitándolo, cómpralo. Como regla general, compara siempre precios y consulta a expertos de confianza antes de decirdirte.
  • Paso 8: Cambia tus hábitos. Prueba a cambiar tus hábitos y también tu ocio. Por ejemplo, puedes invitar a tus amigos a casa, en vez de salir a cenar fuera. Probablemente verás como pequeñas modificaciones en tus hábitos, van propiciando el ahorro.
  • Paso 9: Ahorra en casa. No olvides que el despilfarro puede incrementar también tus facturas de electricidad, agua, gas. Gestos tan simples como apagar las luces al salir de una habitación o llenar el lavavajillas por completo antes de usarlo te permitirán ahorrar en tus facturas y proteger el medio ambiente.
  • Paso 10: Y por último, pero no menos importante… ¡Date un premio! El ahorro conlleva sacrificio por eso, no olvides gratificarte a medida que consigas tus objetivos. Planifica como un gasto más una partida en el presupuesto para ir al cine o comprarte algún capricho porque el dinero es para disfrutarlo.

Espero que estos pasos te ayuden a mejorar tu salud financiera. El ahorro es el primer paso para conseguir tu libertad financiera. Sin ahorros estas a merced de los imprevistos, de bajadas de ingresos que inesperadamente pueden venir y pueden complicarte tu vida. Ya sabes mi filosofía; el dinero en sí no es nada  pero sí que tenerlo te da libertad. No tenerlo te esclaviza.

Un fuerte abrazo.

Ferran F. Danés.